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VIVIR TU SOLTERIA DE FORMA PLENA

¿Cómo mantengo la esperanza viva mientras espero por mi futuro cónyuge?

Mantener la esperanza viva, así como dices, puede resultar difícil si has estado soltero/a por mucho tiempo. Las dos claves en las que nos enfocaremos en estas preguntas y respuestas serán tener fe y vivir una vida plena. En esta sección empezaremos con el tema de la fe, ya que nuestros sistemas de creencia son los que moldean nuestras experiencias de vida.

Sin importar dónde estamos o cuánto tiempo hemos estado esperando, debemos de tomarnos el tiempo de ser honestos con nosotros mismos y echar un vistazo en lo que creemos sobre nuestras circunstancias. David nos da un gran ejemplo en el Salmo 27. En una temporada de esperar por ser liberado, él procesa su dolor y trata con su frustración al centrar su confianza en Dios. En el versículo 13, enfatiza la clase para superar la desesperanza: “Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová. En la tierra de los vivientes”. Tenía que creer, tenía que tener fe, si iba a tener esperanza.

 

Él entendía esto: es fácil ser derrotado por la desesperación si no creemos que Dios cumplirá los deseos de nuestros corazones y dárnoslos de forma oportuna (especialmente si hemos sido decepcionados antes). Si vamos a estar contentos en cada temporada, debemos aprender a poner nuestra esperanza en el lugar correcto-no en el esposo o esposa por la que estamos esperando, no en nuestros ideales o cómo pensemos que las cosas deberían de funcionar- pero en Dios quien es la fuente de toda buena dádiva. Debemos confiar que su tiempo es para nuestro beneficio y que Él puede y hará que todas las cosas ayuden para nuestro bien para los que aman a Dios para los que conforme a sus propósitos son llamados.

Si te sientes desesperanzado en este momento, te invitamos a que te hagas algunas preguntas: ¿Creo que Dios es bueno y que quiere que yo tenga las cosas que deseo y espero? ¿Creo que puedo ser amado, digno de amor e idóneo? ¿Creo que Dios se abstendrá de mi porque no soy lo suficientemente bueno de alguna forma?

 

Si tu respuesta a una o a todas las preguntas es no (y eso está bien) nos gustaría invitarte a que emprendas un viaje-un viaje que confrontará cualquier miedo que tengas, moldeará tu identidad y fortalecerá tu relación personal y tu fe en Dios. Una vez hayas calmado cualquier miedo o incredulidad dentro de ti, serás libre para aprovechar al máximo tu soltería.

¿Cómo puedo aprovechar al máximo mi soltería?

En 1era de Corintios 7, Pablo enseña sobre la soltería y el matrimonio. Describe la soltería, no como una carga, sino como un estilo de vida santo y bendecido. Estas personas, señala, pueden vivir una vida libre de distracciones que el matrimonio conlleva; como una persona soltera, tu enfoque puede ser dedicado al Señor y a lo que te está llamando, pero como persona casada, mucha de tu energía se gasta en las necesidades de tu cónyuge (1era de Corintios 7:32-35). Como Pablo escribe, deberíamos de aprovechar al máximo esta “temporada sin distracciones” todo lo que dure. Como Salomón escribió, hay un tiempo para cada temporada y nuestra plenitud viene cuando nos sometemos a nuestra temporada actual y la aceptamos tal y cómo es.

¿Cómo se ve esto prácticamente? Vive una vida plena ahora. Se agradecido e intencional dónde estes; así como dicen, ¡el que tiene tienda, que la atienda! Muchas personas desperdician tiempo valioso “esperando” por la chica o chico de sus sueños y terminan perdiéndose la vida. Asegúrate de vivir la aventura que Dios creó para tu vida. Persigue tus sueños y haz las cosas que te hacen sentir vivo. Cultiva amistades. Sirve a tu comunidad. Practica tus pasatiempos. Crece en tus dones. Simplemente, sigue la dirección de Dios para tu vida, ahora mismo. Vivir en tu propósito, vivir con un sentido de visión e importancia es la manera más satisfactoria de vivir, a pesar de tu estado civil. Además, usualmente al vivir tu aventura terminarás conociendo a la persona con la que quieras pasar el resto de tu vida.

Finalmente, no caigas en estar pensando con quién te casaras. Si, puede ser alentador hacer tu lista, o imaginarte esos escenarios de “algún día”, pero también puede descarrilarte o predisponerte para la decepción. ¡Dios puede sorprenderte! Él te puede dar los deseos de tu corazón, pero tal vez no venga en el paquete que has fantaseado por años. (ie: El chico/a del que te enamores tal vez no sea tu “tipo” pero él o ella es exactamente lo que necesitas). De forma sencilla, si podemos no aferrarnos a la idea de nuestro futuro cónyuge, estaremos mucho más propensos a reconocer algo bueno cuando se acerque a nosotros, y podremos disfrutar plenamente nuestro tiempo de soltería.

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